Lista de la compra imprescindible Vs extras

Organizar un presupuesto no es tan complicado como pueda parecer. Lo importante es el orden, como suele ser casi siempre, y respetar las pautas que se trazan. En un presupuesto para compras, es fundamental una lista de la compra, pero no una que se realice de cualquier manera.

En primer lugar, es importante decidir si se quiere realizar una gestión del presupuesto mensual o semanal. Normalmente, hay gastos que se van a producir de manera mensual, como el alquiler o los servicios y otros que pueden dividirse como se desee. Del mismo modo, hay productos que pueden comprarse una vez al mes: productos de limpieza y de higiene que se pueden hacer en una única compra. 

Tras esto, sabremos con cuánto se cuenta para la compra de alimentos del mes, siendo lo mejor hacer la compra de forma semanal ya que vamos a necesitar productos frescos que no podemos comprar con mucha anticipación. Dividiremos pues, el presupuesto que corresponde a cada semana, dejando siempre una pequeña cantidad para imprevistos, como puede ser que vengan invitados o que queramos celebrar algo.

El siguiente paso es realizar un planning de las comidas que se van a hacer esa semana. Hay que tener en cuenta todo: desayunos y meriendas incluidas. Y sabremos qué necesitamos para cubrir todo el planning. Con estos elementos tendremos la lista de la compra de cosas imprescindibles para comer. En otra lista paralela podemos poner todo aquello que nos gusta tener en casa y que disfrutamos, pero que no es absolutamente imprescindible. Lo escribiremos por orden de importancia. Por ejemplo, podemos poner en primer lugar Comprar vino albariño denominacion de origen.

Al hacer la compra debemos de ir calculando el gasto que estamos realizando. Solamente cuando tengamos en el carro todo lo imprescindible y sepamos lo que nos cuesta, podremos comenzar a introducir algunas cosas de la lista B, hasta llegar al tope del presupuesto. De esta manera, y por riguroso orden, tendremos lo que necesitamos y aquellas cosas que deseamos y nos podemos permitir.

Las primeras semanas puede resultar un poco complicado realizar este ejercicio, pero en poco tiempo veremos que las listas se repiten y que nos resulta muy fácil llevar la organización de la casa. Y, lo que es mejor, sin sobresaltos al llegar a la caja del supermercado y pagar una compra que pensábamos que era de un importe menor.

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