Cuando una caldera comienza a dar señales de fatiga, como ruidos extraños, pérdida de presión o dificultad para calentar correctamente, muchas personas se enfrentan al dilema de si repararla o reemplazarla por completo. Eso fue lo que le ocurrió a un vecino de Pontevedra, quien, tras varias semanas de funcionamiento Seguir leyendo