La pérdida de un ser querido supone un golpe emocional que se tarda meses e incluso años en superar. Para sobrellevar el duelo, la psicología actual dispone de tratamientos específicos que ayudan a gestionar el dolor, la negación, la culpabilidad y otros sentimientos que impiden seguir adelante. ¿En qué consiste esta terapia?, ¿se incluye en las coberturas de seguros de decesos?
Cada persona asimila el fallecimiento de amigos y familiares a su manera. Por eso, el duelo se manifiesta de diversas formas y grados, derivando en ciertos casos en una depresión persistente que cronifica síntomas que normalmente son transitorios.
Las terapias de duelo contribuyen a que el afectado procese y afronte la pérdida de allegados de forma saludable. Cuando la persona es más vulnerable, la psicoterapia presta una orientación y apoyo emocional de suma utilidad. Su papel es crítico en los casos más graves.
La mayor parte de las pólizas de decesos incluyen esta prestación en su lista de coberturas. No obstante, la calidad de este servicio varía en función de la compañía aseguradora. Muchas de ellas limitan, por ejemplo, el número de consultas en el año posterior al deceso o el número de familiares que pueden beneficiarse de él (en general, este tipo de seguros dan cobertura al conjunto del núcleo familiar).
Además de la terapia psicológica, la contratación de una póliza de decesos permite acceder a otras prestaciones, como la asistencia en trámites administrativos. Cumplir con el papeleo es doblemente molesto para los afectados, por lo reciente de la pérdida. Que la aseguradora se encargue de gestionar el certificado de actos de última voluntad, el de defunciones y otros documentos es una ayuda inestimable.
Cuando el fallecimiento se produce en el extranjero, este tipo de seguros cubre también los gastos de traslado y repatriación, muy costosos fuera de la Unión Europea.