Hay quienes aconsejan que jamás se hagan negocios con la familia porque es fácil que una de las partes sienta que se abusa de la confianza cuando se pide que un hijo, sobrino o pariente político entre a trabajar cuando realmente no hay un puesto indicado para esa persona. O, tal vez, no nos atrevamos a plantear las cosas tal como las vemos porque no queremos causar problemas en la familia, por ejemplo, cuando estamos trabajando con un contrato a media jornada, pero acabamos trabajando la jornada completa.
Pero lo cierto, es que trabajar con la familia también tiene sus ventajas ya que sabes que te estás esforzando por los tuyos y que los beneficios de la empresa van a repercutir siempre en aquellos que son importantes para ti. Por eso, es importante evitar los conflictos dejando las cosas muy claras desde un inicio.
Si vas a montar un negocio con un familiar, poneos en manos de un buen abogado comercial Coruña que os aconseje sobre el tipo de sociedad que podéis montar y los pros y los contras de cada uno de los tipos. El abogado os asesorará para que la empresa quede tal como queréis, con el nivel de compromiso que cada uno quiere o puede asumir y también con el capital que se ha puesto por cada parte.
Si todo está bien estipulado desde un principio, no tiene por qué haber conflictos. Todo debe quedar perfectamente recogido: tal vez, una parte ponga más dinero, pero otra compense poniendo más trabajo. Esto se tiene que recoger en el contrato y definir cuánto será eso más que se trabaje y si será de forma indefinida o por un tiempo determinado.
Siempre es buena idea que quede perfectamente recogida la forma en la que cualquiera de las partes puede abandonar la sociedad. Esto ayudará a evitar conflictos en el futuro si alguien decide emprender por su cuenta o no está contento con la forma en la que se lleva el negocio.
Por último, aunque la empresa tenga un abogado experto que sea el que asesore cómo hacer todas estas cosas, eso no está reñido con poder consultar puntualmente a un abogado particular si en algún tema no se ven las cosas claras o se quiere tener la seguridad de que lo que se firma es realmente lo que más conviene a cada uno.