¿Caribe gallego? Destinos en la costa atlántica que merecen este apodo

El apodo «Caribe gallego» se aplica a una selecta minoría de playas situadas en el litoral de Vigo, A Coruña o Lugo. Su naturaleza exuberante y el exotismo de sus aguas hacen de su visita una experiencia irrepetible. Así sucede en Melide, una playa de Ons cuya ubicación aislada y entorno paradisíaco sorprenden a no pocos viajeros.

Melide es un destino popular entre los aficionados al nudismo, aunque todos están invitados a recorrer sus arenas blancas y limpias,  premiadas con la Bandera Azul. Está rodeado de pinares que la protegen del viento, y sus senderos conectan con la Ruta Norte, un itinerario famoso entre los senderistas.

En plena Costa da Morte, la playa de Gures es otro enclave que muchos no dudan en calificar como caribeño, salvando las distancias. Se sitúa en el ayuntamiento de Cee y sus accesos difíciles garantizan una baja masificación. La presencia de acantilados cerca actúa como una barrera contra el viento. Dispone de servicios de limpieza y de vigilancia y dista pocos metros de un mirador del mismo nombre y el pintoresco Castelo do Príncipe.

Rodas, en las Islas Cíes, es una playa de renombre por la claridad de sus aguas y unas arenas blancas y cuidadas. El reputado diario The Guardian la posicionó en el primer puesto de su lista ‘Top beaches of the world’, siendo la única playa española en conseguir este reconocimiento.

En Cangas do Morrazo se ubica otra playa exótica, Arneles, un extenso arenal flanqueado por pinares. Posee unas condiciones idóneas para el baño, y por ello las «oleadas» que reciben son humanas, sobre todo en temporada alta.

El municipio vigués de Vicedo cuenta con una playa pequeña pero muy tropical: Caolín, una rareza en aguas atlánticas por la blancura de sus arenas, el tono esmeralda de sus aguas y la intensa vegetación que la guarece.

Entradas relacionadas