Las tartas son un bocado con historia y valor simbólico. No es extraño que ocupen un lugar destacado en bodas, cumpleaños y otras celebraciones relevantes. La llegada de internet, además de mejorar la difusión de recetas y técnicas relacionadas, marcó un punto de inflexión en cuanto a la accesibilidad de sus ingredientes. Y es que comprar obleas de chocolate blanco cobertura online y otros productos nunca ha sido tan fácil.
Pese a su diversidad inherente, toda tarta posee una serie de características comunes, tales como su tamaño «grande», el relleno de «frutas, crema, etc., o bien de bizcocho» o la «masa homogénea» que lo conforma, citando su definición en el DLE. Pero ¿cuáles son las partes o elementos que componen este preparado?
Empezando por la parte superior, la «anatomía» de una tarta promedio consta de la decoración final. Para este remate se utilizan flores comestibles, pepitas de chocolate, frutos secos, sprinkles y otros adornos comestibles. Se aplican directamente sobre la cobertura del postre, que puede describirse como la «tapadera» que cubre la base y el relleno.
Los ingredientes usados en la cobertura son muy diversos: la crema de mantequilla, el fondant, la nata montada, el glaseado real o el ganache de chocolate, disponible en variantes para todos los gustos (negro, ruby, blanco, con leche, etcétera).
En el interior del bizcocho, el relleno constituye el alma de la tarta. Su elección condiciona en muchos casos la identidad de este postre. Por ejemplo, la tarta de la Selva Negra perdería su ADN sin la mermelada de cerezas que descansa en su interior y que justifica su nombre (Schwarzwälder kirschtorte, es decir, torta de cerezas de la Selva Negra).
Finalmente, la base o soporte de la tarta es el cimiento de este preparado. Se formula con bizcocho en la mayoría de los casos, aunque las masas quebradas, la galleta triturada y el hojaldre también son una elección popular.